En unos días (por las fechas que estamos) en que todo el mundo regala de forma predeterminada y automática los mejores deseos a los demás , yo quiero regalar mi Silencio. Espero así con esta prosa, que comprendais un poco del valor que le doy al mismo.
Esto es un homenaje al arte de escuchar, algo que escasea mucho hoy en día en nuestra sociedad. A veces, un abrazo, una mirada, o simplemente una compañia, valen más que todas las palabras del mundo.
Silencio o el arte de escuchar
Déjame que te muestre la magia de mi silencio, no puedo evitar que sufras, pero puedo llorar contigo e imaginar que recojo los pedazos de tu alma y los armo de nuevo.
Cuentame lo que quieras, porque yo jamás juzgaré tus actos, me limitaré a escucharte e intentaré consolarte con un abrazo.
No puedo darte soluciones, para los problemas que nublan tu vida, pero puedo estar a tu lado, para compartir tu tristeza e intentar alegrarte los dias.
No busques respuestas en mi lírica, no lances preguntas contra mi prosa onírica, así que déjame que te escuche y no te responda, déjame que me ponga, bajo tu lluvia de pensamientos, prometo no usar paraguas alguno y empaparme de tus sentimientos; seré yo quien te cobije con el silencio de mi sombra, en un abrazo de viento donde las palabras sobran.
Déjame que te escuche, y te responda con mi silencio...

